Un día cualquiera en casa me sonó el WhatsApp, lo abrí y era una propuesta de Sada de desplazarnos hasta Matarraña a hacer la matabykers, por supuesto mi respuesta fue que si.
Me lo dijo como con unos 4-5 meses de margen, tocaba prepararla y eso hicimos, salimos a rodar todos los findes y algún día entre semana cuando nuestras obligaciones nos lo permitían.
Era ya la semana de la carrera y quedamos para ver como nos organizábamos, decidimos que el viernes dormiríamos allí en un albergue ya que la carrera era a las 9:00 am.
Ya era viernes, metimos las bicis en la furgo y nos pusimos en marcha, comentando un poco el viaje por encima muchas risas eso nunca falta y el paisaje ya llegando ahí espectacular, siempre digo que todos los rincones tienen su encanto.
Ya habíamos llegado a nuestro destino, aparcamos nos instalamos, cenamos y pusimos las bicis a punto antes de dormirnos.
Al punto de la mañana no me hizo falta ni alarma ya estaba despierto desde hacia un buen rato de los nervios.
Desayunamos fuerte avena, leche y un plátano ye empezamos con los preparativos , una vez finalizado todo esto, empezamos a rodar un poquillo para entrar en calor.
La carrera iba a comenzar y uno no puede evitar tener esas hormigas en la tripa.
Sonó el pistoletazo de salida y comenzó de la peor manera posible, nunca había perdido ni un botellín, pues en la primera bajada perdí los dos.
Sada y yo los primeros km siempre solemos ir juntos hasta que uno de los dos empieza a tirar mas que el otro, gracias esto se dio cuenta, se acerco a mi en movimiento y me dio uno de los suyos.
Comentando un poco el transcurso de la carrera, ha sido la mas dura que he hecho nunca, nada mas empezar estábamos ya subiendo paredes y lo que si que me sorprendido fueron las bajadas, sobre todo la final antes de llegar a meta eran bastante técnicas, mucha gente se bajaba de la bici, una ventaja para mi que gracias a esto gane posiciones, porque yo me tiro por todo.


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